¿QUÉ ES UNA COPIA DE SEGURIDAD O BACKUP? ¿CÓMO HACER UNA COPIA DE SEGURIDAD O BACKUP?
Si estás en esta
página es porque eres una persona que sabes moverte por Internet y manejar un
ordenador. Y si sabes manejar un ordenador entonces seguro que lo utilizas para
trabajar o estudiar y creas con él ficheros digitales, almacenas tus fotos,
etc. En definitiva, seguro que lo utilizas para CREAR contenido digital.
Por lo general,
dicho contenido digital lo vamos almacenando diariamente en el disco duro de
nuestra máquina para conservarlo a lo largo del tiempo. Creemos, erróneamente,
que ahí estará siempre a salvo, pero:
¿Te imaginas si el disco duro de tu ordenador
falla un día?
¿Te imaginas si
un virus te borra o les pone una contraseña (cifra) a los archivos?
¿Y si te roban
el ordenador?
Pues bien,
imagínatelo porque si haces una búsqueda en Google verás miles de casos de
gente preguntando cada día cómo pueden recuperar archivos que han perdido.
Por ello, aquí
es cuando entran en juego los backups o copias de seguridad.
¿QUÉ ES UN
BACKUP O COPIA DE SEGURIDAD?
Una copia de
seguridad no consiste en otra cosa más que en crear una copia adicional de
todos nuestros ficheros (de trabajo, fotografías, música, etc.) en otro
dispositivo externo al propio ordenador para contar siempre con una segunda
copia de la que poder echar mano en caso de que nuestro disco duro sufra algún
fallo o incidente y perdamos el contenido del mismo.
¿CUÁNTOS BACKUP
TENGO QUE HACER Y DÓNDE DEBO ALMACENARLOS?
En seguridad, la
regla de oro es 3-2-1:
- Tener al menos 3
copias de cada archivo que no podamos perder.
- Almacenarlas en
2 formatos diferentes.
- Tener una de las
copias en una ubicación distinta: lo ideal es guardar los backups físicos en al
menos dos localizaciones diferentes. De esta forma conseguimos que si un backup
sufre algún tipo de catástrofe (inundación, fuego, etc.) siempre nos quede el
otro que tendremos guardado a buen recaudo en otro edificio, casa, etc.
¿CADA CUANTO
TIEMPO TENGO QUE HACER O ACTUALIZAR EL BACKUP?
La frecuencia de
realización o actualización de nuestros backups o copias de seguridad dependerá
en función de la cantidad de archivos que generemos. Por lo general, cuanta más
información creemos, más frecuente tendrá que ser la realización de las copias
de seguridad.
Puede ser una
frecuencia mensual, semanal o incluso diaria si generamos mucho contenido y no
nos podemos exponer a perderlo.
MEDIOS PARA
HACER BACKUPS
Cintas
Se tratan de una
cintas similares a las de cassette que se utilizan sobretodo en empresas para
almacenar grandes cantidades de información. Es una opción que aquí descartamos
para el usuario particular por tener precios muy elevados.
Disquettes de 3 y 1/2
Es una
tecnología que se utilizó mucho en los ochenta y noventa pero que actualmente
está obsoleta y que posee una capacidad de almacenamiento mínima para las
necesidades de hoy en día.
CD o DVD
Es un método
bastante barato porque estos medios de almacenamiento tienen precios muy
asequibles.
Sin embargo:
- La capacidad de
almacenamiento no es muy grande por lo que podríamos necesitar muchas unidades
para guardar toda nuestra información.
- Salvo que sean
dispositivos regrabables, no podremos reutilizarlos.
- Los discos
regrabables pueden dar problemas de pérdida de datos al añadir información en
grabaciones sucesivas
- Es posible que
con el tiempo se rayen, se deterioren por la humedad haciéndose imposible su
lectura por el lector de CD, etc.
- Si tenemos
muchos acaban ocupando mucho espacio.
No obstante, el
CD o DVD puede hacernos papel en momentos puntuales.
DISCOS DUROS
EXTERNO CONECTADOS POR USB.
Actualmente
existen discos de hasta 6 TB (una gran capacidad) por lo que son una opción muy
buena para poder guardar toda nuestra información y sale bastante económico el
ratio euro / Gigabyte. De hecho, es posiblemente la mejor opción desde el punto
de vista económico. Además permiten grabar y borrar la información miles de
veces.
Sin embargo debemos
tener en cuenta que estos dispositivos son sensibles y si no vamos con cuidado
podemos encontrarnos con que un día fallan y no nos permiten acceder a nuestra
información
Por eso, hay
unas medidas básicas para alargar la vida de un disco duro y evitar fallos que
conduzcan a la pérdida de datos en el futuro.
A medida que
gastamos un disco duro, este puede empezar a sufrir pequeños fallos que conduzcan a que aparezcan sectores
defectuosos. Los sectores defectuosos son zonas en las que el disco duro no
puede leer o escribir información. En principio, un disco duro con algún que
otro sector dañado se podría decir que es hasta normal (por el mismo proceso de
fabricación). Pero, con los años, estos sectores defectuosos se van acumulando
y llegado el caso pueden hacer que el disco falle por completo perdiendo la
información.
Muchas veces, el
disco empieza a hacer ruidos extraños del tipo TAC, TAC, TAC como si se enganchara, o el
disco aparece y desaparece de entre nuestras unidades conectadas, etc. Estas
señales nos indican entonces que algo no funciona bien. Aunque existen
programas para reparar sectores defectuosos, es verdad que, llega un punto que si
los sectores dañados son mucho no podremos seguir confiando al 100% en ese
disco porque en cualquier momento nos puede dejar tirados.
Quiero decir,
¿te vas a exponer a guardar en un disco que está dando fallos tus fotos familiares, documentos de trabajo,
etc. exponiéndote a que de un día para otro te deje de funcionar el dispositivo
sin previo aviso y pierdas todo? En estos casos, lo más sensato es comprarse
un disco nuevo y dejar el disco dañado para datos que aunque se perdieran pudiéramos
volver a recuperar (descargando de internet, etc.). es decir buscarle a ese
disco un uso secundario pero NO para datos críticos que en un momento dado
no se puedan recuperar porque no se tiene otra copia.
Por todo ello lo mejor es cuidar el disco para evitar en la medida de lo
posible la aparición de estos fallos. Entre las medidas que podemos adoptar
para cuida los discos tenemos:
- Extraer el disco
de forma segura, esto es, deteniendo antes todos los procesos de lectura y
escritura.
- No darle golpes
al disco duro.
- No ponerlo cerca
de altavoces, microondas, televisores o dispositivos imantados.
- Evita cortes
repentinos de suministro de luz (quizá se puede poner un SAI).
- Evitar moverlo
de un lado para otro y evitar caídas. Hay que tener en cuenta que por dentro un
disco duro está formado por uno o varios discos y sus correspondientes
cabezales con una aguja móvil para grabar los datos. Viene a ser algo así como
un tocadiscos de vinilos. Si en algún momento el cabezal de la aguja aterriza /
toca en el disco (por un golpe, por el movimiento de llevar el disco de un lado
para otro, etc.) el disco tiene altas probabilidades de morir.
- Procurar también tener instalado un buen antivirus para asegurarse también que no
tenemos virus en nuestra máquina. ¿Por qué? Pues porque muchos virus se copian continuamente de un lado para otro en
el disco duro y provocan procesos de lectura / escritura continuamente. Ello
hace que el disco esté continuamente escribiendo datos y puede contribuir a
disminuir la vida útil del disco.
- No dejar los discos duros a nadie si de verdad uno se los estima. Es
mejor que si se necesita pasar o que a uno le pasen archivos se use la nube o
se compre una memoria USB de las de alta capacidad (64 GB, 128 GB,
etc.)
La lista de
cosas a evitar con un disco duro es larga, pero en la práctica es fácil no
cometer estos errores si se va con cuidado y se aplica el sentido común.
Si se cumple todo esto y se cuida un disco duro...éste puede durar años.
MEMORIA USB , PENDRIVE, LÁPIZ USB o STICK USB
Si bien la
tecnología es diferente a la de los discos duros (porque la información se
almacena en un chip de memoria y no hay procesos de escritura mediante
cabezales móviles) las memorias USB tienen, para el usuario, un funcionamiento
muy similar en el día a día a los discos duros y son también un medio muy
recomendable para hacer copias de seguridad.
A ello hay que
añadir su pequeño tamaño que las hace muy recomendables si buscamos un
dispositivo que no ocupe mucho espacio o que queramos llevar en nuestros
desplazamientos (actualmente existen memorias de 64 GB y 128 GB que nos
permiten almacenar grandes cantidades de información).
Únicamente
tendremos que tener en cuenta que las memorias USB:
- No estén
expuestas a factores ambientales como excesivo calor, humedad, etc.
- No se nos caigan
al suelo.
- Se extraigan de
forma segura (esto es, deteniendo antes todos los procesos de lectura y
escritura) para evitar errores.
- No se pongan
cerca de altavoces, microondas, televisores o dispositivos imantados.
- Se pierden con
facilidad u olvidan conectadas en ordenadores públicos debido a su pequeño
tamaño.
LA NUBE
Esta opción es
la más reciente de todas. Nos permite guardar nuestros datos en una cuota de
disco que tengamos asignada en los ordenadores de alguna empresa.
No obstante,
esta opción tiene riesgos asociados:
- No
tenemos garantizada la privacidad de nuestros archivos.
- Si
queremos asegurarnos de que nadie se hace con nuestros datos deberemos cifrar
nuestros archivos antes de subirlos a la nube.
- Podemos
no tener acceso a nuestros datos si perdemos la conexión a Internet.
- Nos
pueden borrar archivos si no cumplimos las políticas de uso impuestas por la
empresa.
- Podemos
perder nuestros archivos si la empresa decide cerrar el servicio de un día para otro.
- Podemos
sufrir pérdida o robo de información si nos hackean la cuenta.
En caso de usar
la nube para hacer backups o copias de seguridad deberemos al menos usar dos
nubes de dos empresas diferentes por si alguna de ellas fallara cuando queramos
acceder a dichos datos.
Además como
medidas adicionales para proteger nuestra privacidad podremos:
- Usar una
contraseña exclusiva para nuestro servicio de almacenamiento en la nube que sea
diferente a las contraseñas del resto de servicios (redes sociales, e-mail,
foros, banco, etc.)
- Cifrar nosotros mismos
nuestros archivos antes de subirlos a la nube.
- Trabajar con un
servicio en la nube que utilice el protocolo HTTPS para establecer la conexión
segura con nuestros archivos.
- Activar la verificación en 2 pasos si el proveedor lo
permite. Así, necesitaremos un segundo factor (clave en teléfono móvil, etc.) para
acceder a mi documentación.
Esta entrada es original del blog http://securedcomp.blogspot.com.es